¿Cada cuánto tiempo se debe cambiar el refrigerante del radiador?

El refrigerante del radiador es uno de esos elementos que muchos conductores pasan por alto… hasta que el motor se sobrecalienta. Este líquido no solo regula la temperatura del motor, también protege contra la corrosión y evita que se congelen las piezas en climas fríos. Pero como todo fluido automotriz, tiene una vida útil.

¿Qué es el refrigerante y por qué es tan importante?

El refrigerante (también conocido como anticongelante) es una mezcla de agua y compuestos químicos como etilenglicol o propilenglicol. Su función principal es:

  • Mantener el motor a una temperatura óptima
  • Evitar la formación de óxido y corrosión
  • Prevenir el congelamiento en temperaturas bajas
  • Lubricar componentes internos como la bomba de agua

Con el tiempo, el refrigerante pierde sus propiedades y puede volverse ácido, lo que daña el sistema de enfriamiento.

⏱️ ¿Cada cuánto se debe cambiar?

La frecuencia depende de varios factores:

Según el tipo de vehículo

  • Autos modernos: Cada 5 años o 100,000 km (aproximadamente)
  • Autos antiguos: Cada 2 años o 40,000–60,000 km

Según el tipo de refrigerante

Tipo de refrigerante Color común Intervalo recomendado
IAT (Ácido Inorgánico) Verde o azul Cada 2 años o 40,000 km
OAT (Ácido Orgánico) Naranja, rojo, rosa Hasta 5 años o 150,000 km
HOAT / POAT / SOAT Amarillo, morado Según especificaciones del fabricante

Consejo: Nunca mezcles tipos de refrigerante. Puede causar reacciones químicas que dañen el sistema.

Señales de que necesitas cambiar el refrigerante

  • El líquido está turbio, marrón o con partículas
  • Olor extraño (dulzón o a quemado)
  • El motor se sobrecalienta con frecuencia
  • El nivel baja sin razón aparente
  • Hay óxido visible en el depósito o radiador

️ ¿Cómo se realiza el cambio?

Aunque puedes hacerlo tú mismo si tienes experiencia, lo más recomendable es acudir a un taller. El proceso incluye:

  1. Drenar el refrigerante viejo
  2. Enjuagar el sistema con agua destilada o limpiador especializado
  3. Rellenar con refrigerante nuevo del tipo adecuado
  4. Purgar el sistema para eliminar burbujas de aire

Conclusión

Cambiar el refrigerante del radiador es una tarea sencilla pero vital para la salud de tu motor. No esperes a que aparezcan problemas: consulta el manual de tu vehículo y programa el cambio según las recomendaciones. Tu motor (y tu bolsillo) te lo agradecerán.